Guía práctica para invertir en bienes raíces en República Dominicana desde el exterior
- María Mónica Falla Polania
- 21 ene
- 3 Min. de lectura

Invertir en bienes raíces en República Dominicana se ha convertido en una decisión cada vez más frecuente entre compradores de Estados Unidos, Canadá y Europa. No solo por el atractivo del Caribe, sino por un mercado que ha demostrado estabilidad, crecimiento sostenido y apertura total al inversionista extranjero.
Esta guía reúne los puntos esenciales que todo comprador internacional debe conocer antes de invertir: el contexto actual del país, el marco legal, el proceso de compra, los incentivos disponibles y los costos clave a considerar.
Un destino que combina turismo, estabilidad y proyección
El dinamismo del turismo ha sido uno de los principales impulsores del mercado inmobiliario dominicano. La llegada constante de visitantes internacionales ha fortalecido la demanda de propiedades residenciales, segundas viviendas y alquileres vacacionales, especialmente en zonas con buena conectividad y servicios consolidados.
Este entorno ha permitido que muchas inversiones inmobiliarias mantengan demanda real, ocupación constante y proyección de valor, factores clave para quienes buscan invertir con una visión de mediano y largo plazo.

Comprar como extranjero: un proceso abierto y claro
Uno de los grandes diferenciales de República Dominicana es que no existen restricciones para compradores extranjeros. Inversionistas de EE. UU., Canadá o España pueden adquirir propiedades con los mismos derechos que un ciudadano dominicano, sin necesidad de residencia ni permisos especiales.
De forma general, el comprador debe contar con:
Pasaporte vigente
Documentación que respalde el origen lícito de los fondos
Acompañamiento legal durante el proceso de compra
No es necesario residir en el país para invertir, y todo el proceso puede realizarse con representación legal y asesoría local.
Cómo es el proceso de compra paso a paso
Aunque cada operación tiene particularidades, el proceso suele seguir una estructura clara:
Definir la zona y el tipo de propiedad, según el objetivo de inversión o uso personal.
Contar con asesoría inmobiliaria local, especialmente importante para compradores a distancia.
Negociar y firmar una promesa de compraventa, acompañada de un depósito de reserva.
Realizar la debida diligencia legal, verificando título, impuestos y permisos.
Cerrar la operación y registrar la propiedad, quedando oficialmente a nombre del comprador.
Un proceso bien acompañado permite invertir con tranquilidad incluso sin estar presente en todas las etapas.
Incentivos fiscales que hacen la diferencia
El país cuenta con incentivos que fortalecen la rentabilidad de ciertos proyectos inmobiliarios, especialmente aquellos acogidos a la Ley CONFOTUR.
Las propiedades bajo este régimen pueden beneficiarse de:
Exención del impuesto de transferencia
Exención del impuesto anual a la propiedad (IPI)
Vigencia de hasta 15 años, según el proyecto
Además del beneficio fiscal, estos desarrollos suelen contar con planificación estructurada y respaldo institucional.
Costos que conviene tener en cuenta
Al planificar la inversión, es importante considerar, además del precio del inmueble:
Impuesto de transferencia (si no aplica CONFOTUR)
Impuesto anual a la propiedad, según valor
Honorarios legales y gastos de registro
Costos de mantenimiento y administración
Tener claridad sobre estos rubros desde el inicio permite una inversión más ordenada y predecible.
Invertir bien es invertir acompañado
Invertir desde el exterior no consiste solo en elegir una propiedad atractiva. Implica entender el mercado, la zona, el momento y el objetivo personal de la inversión.
Por eso, contar con asesoría local confiable marca la diferencia: alguien que conozca el entorno, traduzca el contexto legal y acompañe cada decisión con criterio y cercanía.
Si está considerando invertir en bienes raíces en República Dominicana desde el exterior, el equipo de LARE puede acompañarle en cada etapa del proceso, con información clara y asesoría personalizada.










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